Como organización de titularidad comunitaria, nos tomamos muy en serio la responsabilidad financiera y la transparencia. Cada año se nos confían hasta 3 millones de dólares en subvenciones para dar respuesta a las necesidades urgentes y emergentes de la comunidad, y nos esforzamos por garantizar que esos fondos se gestionen con cuidado y prudencia.
Además, mantenemos un estricto control financiero mediante una gestión financiera exhaustiva y auditorías independientes periódicas. Nuestras auditorías reciben sistemáticamente dictámenes sin salvedades, lo que significa que nuestros estados financieros son precisos y que cumplimos con las normas y reglamentos aplicables.
Estamos comprometidos con unos altos estándares de responsabilidad, excelencia y transparencia, y creemos que nuestra comunidad merece tener plena confianza en la forma en que se gestionan los fondos públicos.